miércoles, 30 de marzo de 2016

10 maneras de eliminar el estrés



¿Eres de las personas que se la vive angustiado y preocupado? ¿Llegas tarde a tus compromisos? ¿Por lo general estas de mal humor y se te cierran los ojos? ¿Sueles dormir muy poco y sientes que todo está mal?

Si padeces todo lo anterior es porque estas siendo una víctima del estrés.


¡No dejes que el estrés te consuma! Elimínalo de tu vida ya, aquí te decimos cómo:



1.- Identifica los factores de estrés

Este paso es el más importante, porque aquí identificas todo lo que te estresa en la vida para después poderlo eliminar. Tómate 10 minutos para pensar en todo lo que te estresa en el día. Haz una lista con todas las actividades que tienes y elimina las que más te estresen.

2.- Eliminar compromisos innecesarios

Todos tenemos compromisos en nuestras vidas, empezando por el trabajo, luego los hijos, la esposa (o), y la familia entre otras. Elimina todos los que más te estresen.

3.- Desorganización

Todos somos desorganizados de alguna manera u otra. Incluso si organizamos algo y creamos un sistema para mantener las cosas en un orden, siempre estas cosas se terminan moviendo.  Sin embargo esta desorganización nos estresa en términos visuales y nos impide buscar las cosas que necesitamos. Tómate el tiempo que necesites para organizar tus pendientes empezando por tu escritorio de trabajo y papeles en casa.

4.- Puntualidad

Llegar tarde siempre nos estresa. Todos tenemos que correr para estar listos, nos apresuramos para llegar y el estrés siempre nos hace vernos mal. Aprende el hábito de ser tempranero y  el estrés desaparecerá. Haz un esfuerzo consciente para empezar a prepararte antes, y para salir más temprano. Mide el tiempo para ver cuánto realmente se necesita para estar listo, y el que necesitas para llegar a alguna parte.  Una vez que conozcas estos tiempos, podrás planear antes y presentarte 10 minutos más temprano cada vez.

5.- Control

Sé que a veces nos gustaría controlar todo en esta vida, pero actuando de esta manera seguro te estresarás. Tratar de controlar las situaciones y la gente, sólo sirve para aumentar nuestra ansiedad cuando no funciona. Aprende a dejar ir, acepta la forma en que otras personas hacen las cosas, y acepta lo que ocurre en diferentes situaciones. Lo único que te puede controlar a ti mismo, es trabajar en eso antes de pensar en tratar de controlar el mundo. Aprender a dejar ir. Nuestra necesidad de controlar a los demás y las situaciones que nos rodean es un paso importante hacia la eliminación del estrés.



6.- Tareas múltiples

Tener muchas tareas al mismo tiempo puede parecer productivo en un principio pero en realidad nos estresa porque nos impide terminar una tarea para empezar otra. Es muy fácil eliminar este estrés de tu vida tan solo haciendo una tarea a la vez.

7.- Reduce el agotamiento

Si ya analizaste el primer paso y encontraste todos los factores que te estresan en la vida, también notarás que algunas actividades te agotan más que otras. Todos tenemos actividades que nos agotan y sin embargo no tienen tanta importancia. Bueno, pues todas esas actividades elimínalas de tu vida y verás que tendrás más energía.

8.- Evita personas difíciles

Tú sabes bien qué personas no te agradan. Tómate unos minutos para pensar quienes especialmente son, ya sea tu jefe, tus colegas, clientes o amigos. ¿Quién de todos ellos hace tu vida más complicada? Ignora a todas estas personas y verás que tu vida será más sencilla.

9.- Horarios

Crea  lapsos de tiempo más largos en tu vida. No es necesario programar cada minuto de tu vida. Aprende a evadir reuniones. Cuando alguien pregunta para programar una reunión, en primer lugar tratar de lograr que se haga a través de correo electrónico o por teléfono.

10.- Baja la velocidad

En lugar de apurarte aprende a tomártela leve. Disfruta tus comidas, las personas que te rodean y la naturaleza. Esto eliminará el estrés de tu vida.


Fuente: ,http://noticieros.televisa.com/elige-estar-bien-contigo/1402/15-formas-eliminar-estres-tu-vida/

martes, 15 de marzo de 2016

Tips para organizar tu tiempo estudiando y trabajando


Como adulto, tienes obligaciones; tienes un trabajo y tienes que pagar las cuentas. Incluso podrías tener una familia (cónyuge o hijos). Tienes que trabajar, pero también te gustaría volver a estudiar para lograr algo mejor. Podría parecer imposible equilibrar todas estas responsabilidades, pero puedes lograrlo con un poco de ingenio, mucha planificación y el apoyo de tus seres queridos.

1- Crea un horario flexible. 

Algunas partes de tu horario no podrán modificarse, como tus horas de clase y tus días de trabajo. Encaja tus horas de tarea y estudio en los momentos en los que no estás en clase ni en la oficina. Desarrolla una rutina que puedas seguir, pero que puedas modificar si otras cosas importantes surgen. Al ser un estudiante que trabaja, debes estar listo para adaptarte a las nuevas asignaciones, los recados inesperados y las crisis repentinas en el trabajo que deben resolverse de inmediato. Incluye en tu horario un tiempo suficiente para estudiar; de esta forma, si algo surge, puedes pasar el estudio para otro momento de la semana.
Consigue un calendario. Escribe lo que necesitas lograr cada día. Cuando cumplas una tarea, táchala. De esta manera, podrás observar todo lo que has logrado y mantener organizadas tus futuras tareas.

2 - Usa una agenda. 

Una agenda es útil en especial si tienes muchos compromisos y tus días son tan diferentes que tienes problemas para seguir tu horario. Coloca todos tus compromisos fijos, como tus horas de clase, horas de trabajo, fechas límite y obligaciones familiares. De esta forma, sabrás exactamente cuándo tendrás tiempo libre para programar tus sesiones de estudio o tus horas de descanso. 

3 - Usa un teléfono inteligente. 

¡La tecnología a tu favor! La mayoría de los teléfonos inteligentes tienen un calendario y las funciones de lista de cosas por hacer. Los productos de Apple y Google cuentan con la función de sincronizar tus laptops y computadoras de escritorio para que puedas compartir tu horario entre tus dispositivos. Si tienes algo programado en el calendario de tu teléfono inteligente (quizás un plazo límite para una nueva asignación de una clase), también aparecerá en tu computadora de escritorio.



4- Comparte tu horario. 

Habla sobre tu horario con tus amigos y familiares. Dales una muestra de lo que es la vida de un estudiante que trabaja y podrían sentir empatía contigo, quizás hasta podrían tratar de hacer que tu vida sea más fácil. Al menos, ellos sabrán cuándo pasar tiempo contigo y cuándo dejarte solo para que puedas alcanzar tus metas.
Regístrate en un calendario de Internet y envía el URL a las personas que necesitan saber en dónde estarás y en qué momento.

5- Planifica tu trayectoria académica. 

Determina cuáles son los pasos que debes seguir para alcanzar lo que buscas y establécete metas. Hay instituciones como CONAIP que manejan horarios flexibles a trabajadores.

6- Reserva tiempo para tu familia.

Cuando llenes tu horario, también incluye un tiempo para tu familia y tus obligaciones familiares. Crea una columna aparte para las cosas que tienes que hacer para mantener tu casa en orden, a tu cónyuge feliz y a tus hijos en buen estado. Programa actividades como la lavandería y las comidas familiares junto con tus estudios y otras actividades relacionadas con el trabajo.
Si tienes hijos, asegúrate de satisfacer sus necesidades. Tendrás que llevarlos a la guardería o la escuela. Algunos trabajos y escuelas incluso ofrecen guarderías para sus estudiantes. Tus hijos necesitarán que los alimenten y tú tendrás que pasar todo el tiempo posible con ellos. Asegúrate de no descuidar a tus hijos cuando vas a estudiar.

7- Programa una actividad social semanal. 

Debes mantener tus amistades. Al inicio de cada semana, programa una actividad divertida que puedas realizar con tus amigos para el fin de semana. Esto mostrará que aún te esfuerzas por mantener una amistad con ellos y hará que durante la semana te sientas emocionado por lo que harán.


Estudiar cuando estás trabajando no tiene porque ser un suplicio, sino un nueva meta que te propongas para mejorar tu calidad de vida.

Fuente: google.com.mx/webhp?sourceid=chrome-instant&ion=1&espv=2&ie=UTF-8

miércoles, 2 de marzo de 2016

10 tips para sobrevivir sanamente en la oficina


Sabemos que el estar en una oficina es altamente estresante y que puedes tener cientos de pendientes por hacer, que el tiempo no te alcanza siquiera para poder tomar un delicioso café y que quizás el llegar a tu casa sólo signifique dormir…pero ¿sabes? hay formas de reducir ese estrés y que tu llegada a casa sea más placentera:


1.USA LAS ESCALERAS

Si tienes que subir algún piso para llegar a tu oficina, deja de lado el ascensor y toma las escaleras. Esto ayudará a mejorar tu ritmo cardíaco y circulación cuidando tu salud.

2.TOMA MÁS AGUA

De acuerdo a la OMS, es conveniente consumir al menos dos litros de agua mineral por día para mantenerte hidratado.

3.DESAYUNA CORRECTAMENTE

Si no obtienes los nutrientes energéticos necesarios para sobrellevar el día, corres el riesgo de perder la concentración, sentirte mareado e incluso desmayarte.

4.COME UNA FRUTA A MEDIA TARDE

Deja de lado las meriendas que contienen harina o ingredientes artificiales y come alguna fruta.

5.TOMA UNA TAZA DE CAFÉ

Aunque no es conveniente abusar de la cafeína, varios estudios demuestran que una dosis diaria de café ayuda a combatir ciertas enfermedades como la diabetes y el cáncer.

6.RESPIRA PROFUNDAMENTE

Tómate algunos minutos en la jornada para hacer ejercicios de relajación que impliquen una respiración abdominal pausada. Esto ayudará a bajar tu ansiedad y niveles de estrés.

7.ESTÍRATE REGULARMENTE

Tu organismo no está hecho para estar sentado durante largos períodos de tiempo. Dale un descanso y estírate al menos cada dos horas.

8.CAMINA DESPUÉS DE ALMORZAR

Tomar una pequeña caminata luego de almorzar ayudará a tu digestión. Además, no sentirás la sensación de cansancio característica que se presenta a la hora de retomar el trabajo.

9.TOMA UNA PEQUEÑA SIESTA

Numerosos estudios han demostrado que tomar una pequeña siesta de 15 a 20 minutos durante tu receso aumenta los niveles de productividad.

10.SÉ MÁS OPTIMISTA 

Recientes investigaciones muestran que existe una clara relación entre tu estado de ánimo y la forma en la que éste repercute en tu organismo. Sonríe lo más que puedas y relativiza tus problemas.

Fuente: http://noticias.universia.net.co/empleo/noticia/2013/03/15/1011197/10-formas-llevar-vida-saludable-oficina.html

jueves, 25 de febrero de 2016

Tipos de jefes en la oficina ¡Seguro identificarás al tuyo!


Jefes hay muchos pero no todos son iguales por eso, en este artículo hacemos un repaso de los perfiles que más se repiten en las empresas

La realidad confirma que pasamos más tiempo con nuestro jefe que con la familia o los amigos; las 40 horas semanales que estamos en la oficina convierten a los compañeros de trabajo y a los superiores en personas muy importantes, nos guste o no. Concretamente, los jefes tienen una influencia casi absoluta sobre nosotros, pues son a quienes debemos rendir cuentas y quienes condicionan, en cierta medida, el balance de la jornada.

Para que todo sea lo más idílico posible, lo primero que hay que tener en cuenta es que los responsables son personas y por tanto, no todos son iguales. Cuanto antes aprendamos a identificar de qué palo va el nuestro, mejor que mejor. Para ayudarte en la tarea hemos preparado una breve descripción de los tipos de jefes que más abundan en la oficina:

El adicto al trabajo
Empezamos fuerte pero ya se sabe, "lo que duele mejor que pase rápido". Este tipo de personas es incómoda siempre pero más todavía si ostenta un cargo de responsabilidad. No entienden el concepto de tiempo libre y eso de "vida personal" les parece ciencia ficción. Para no dejarte arrastrar por su frenesí laboral lo mejor es aumentar tu rendimiento durante la jornada para que no tenga excusa de mandarte un email a deshora. 

El inmovilista
Encaja perfecto en la frase "siempre lo hemos hecho así y lo que funciona no debe cambiarse". Lo primero que necesitarás son altas dosis de paciencia y mucha mano izquierda. Con un poco de viveza podrás empezar a introducir cambios leves en el sistema de trabajo y demostrar su eficacia.

El ambicioso
Lo único que le importa es crecer dentro de la empresa, conseguir gratificaciones y reconocimiento externo. Lo ideal es conseguir encajar en su dinámica y aprovechar la motivación que destila para ampliar horizontes pero cuidado porque si no lo consigues puede arrastrarte en su pelea por "llegar a la cima”.

El visceral
Son poco reflexivos y tienden a dejarse llevar por la situación y los nervios en cuanto las cosas se ponen un poco tensas. La paciencia no está entre sus virtudes y pecan de ser poco empáticos con quienes les rodean. Si durante una de sus charlas levantan el tono de voz más de lo debido, lo mejor será obviar su actitud y quedarse con el mensaje que quieren transmitir.

El quisquilloso
Se caracterizan por creer que todo lo que les rodea es susceptible de mejora. Están pendientes de todo y cualquier detalle que bajo su criterio no sea perfecto tendrá demanda de cambio. No merece la pena enzarzarse en discusiones constantemente así que, ahorra fuerzas y paciencia para cuando el tema sea suficientemente importante. 

El inexperto
Son aquellos que han tomado posesión del puesto recientemente. Se sienten un poco como un pez fuera del agua y necesitarán a alguien de confianza que les ayude a tomar tierra. Eso no solo favorecerá el ambiente de trabajo, también puede convertirse en una oportunidad para ti en el futuro.

El "original"
Lo hemos puesto entre comillas porque en realidad queremos referirnos a esos jefes excéntricos que viven aportando ideas extrañas, muchas veces poco prácticas, que crean el caos en la plantilla. Los constantes cambios en el sistema de trabajo provocan malos entendidos y confusión en los empleados.
El amigo
Quiere que lo vean como un igual, fomenta la camaradería entre los trabajadores y les cuenta entre sus contactos de redes sociales; los hay incluso que se van de marcha con sus empleados. Si el cuento te suena, lo mejor es que aproveches el buen ambiente que te proponen pero sin perder el norte, al fin y al cabo es tu jefe y debes mostrarte siempre como un buen profesional, sin exceder la confianza.

El incompetente
Sí, a veces pasa. Nadie sabe cómo ni por qué ha llegado a esa posición pero sorprendentemente ahí está. Lo importante es morderte la lengua siempre que se ponga a hacer alarde de sus pocas luces y confiar en que antes o después alguien valorará el trabajo bien hecho y te darán una oportunidad de ascenso.

El jefe ideal
Dicen que nadie es perfecto y estamos seguros de que es verdad pero los hay que se acercan bastante. Si tienes la suerte de encontrarte a un responsable así en tu empresa, aprovecha para aprender y seguir creciendo como profesional. 

¿Que tipo de jefe es el tuyo?

Fuente: http://noticias.universia.es/consejos-profesionales/noticia/2015/10/28/1132953/10-tipos-jefes-puedes-encontrar-oficina.html

lunes, 15 de febrero de 2016

5 tips para usar correctamente una corbata


1. El elemento que resalta de tu look

Podrás haber invertido mucho dinero en tu traje o en tus zapatos pero la realidad es que lo primero que la gente ve de tu outfit es tu corbata. Por eso, es importante que le pongas especial atención. Si sigues usando las mismas que llevabas a tus fiestas de secundaria o si todavía te pones las que te regalaron tus tías en Navidad de 2007, es momento que hagas un cambio de guardarropa. 

No se necesita ser un amante de la moda para saber qué corbatas sí usar y de cuáles tienes que deshacerte. Si tu corbata tiene algún personaje de cómic o caricatura, dile adiós. La manera más fácil de evitar los errores es usar corbatas en tonos neutros o con estampados que no sean demasiado llamativos. 

2. La relación entre la solapa del saco y la corbata

¿No sabes que es la solapa? Búscalo en Google, urgente. 
Cuando tu saco tiene la solapa gruesa, la corbata que uses tiene que ser gruesa. Si tu saco es de solapa delgada, tu corbata también tiene que serlo. Si combinas grueso con delgado vas a lograr un efecto visual nada favorecedor. 

También es importante que tomes en cuenta el color de tu traje. Nunca debes usar una corbata que sea de un tono mucho más claro que tu camisa y/o traje. Ejemplo: Traje y camisa negros con corbata blanca.



3. Tamaño del nudo: ni muy grande ni muy chico

En este punto nos equivocamos muy seguido. Intenta que el nudo tenga un buen tamaño. Si lo usas muy delgado tu corbata parecerá correa y si te lo haces muy grueso va a parecer que tienes un pedazo de pizza atorado. El nudo Windsor es tu mejor opción.

Ahora, también es válido usar la corbata un poco loose. Si la llevas muy apretada vas a sufrir todo el día. Pero ojo, cuando decimos loose no nos referimos a que te abras la camisa y te aflojes la corbata. Evita la contaminación visual. ¿Cómo hacerlo de manera correcta? Si te caben más de tres dedos entre la corbata y la camisa, fallaste. 



4. Corbata de moño, ¿por qué no?

Puede ser que no seas fan de las corbatas. Es válido. Intenta usar una corbata de moño o  bow tie. ¡Cuidado! No siempre se ve bien. Además de usarla en eventos formales, la puedes combinar con un traje o con unos pantalones casuales. 

 ¿Qué nunca hacer? Usar unos jeans, camisa fajada, suéter digno de tu abuelo y un bow tie.

5. La importancia de saber usar un pisacorbatas (tie bar)

Para que no cometas errores te damos tres tips que te serán de gran uso. Primero: tu tie bar nunca tiene que ser más ancho que tu corbata. 
Segundo: No sólo se pone en la corbata. La parte de adelante tiene que pisar la corbata y la parte de atrás tiene que estar metida en tu camisa. 
Tercero: ¿Dónde va? El lugar ideal es entre el tercer y cuarto botón de la camisa. 


¡Muy bien! Ahora ya sabes como lucir espectacular y bien vestido para la oficina.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Como transformar tu oficina en una ECO-AREA


Ante una mayor concientización por parte de todos, nos imponemos la necesidad de ser sostenibles y responsables con el medio ambiente en la mayoría de cosas que hacemos. Tanto a nivel particular como a nivel empresarial, es más común que llevemos a cabo todo tipo de acciones orientadas al cuidado y prevención del medio ambiente. A veces, cuando pensamos en ello, nos abrumamos al creer que el efecto que tienen nuestras actuaciones individuales no sirve para mucho, aunque los resultados demuestran que si todos empezamos a hacer pequeñas cosas, posiblemente consigamos grandes resultados. Así que, ¿cómo podríamos aplicar este tipo de reglas a nuestro día a día? Desde fonvirtual, os proponemos una serie de reglas para ahorrar papel en la oficina. Por un lado, conseguiréis ahorrar mucho dinero gastando menos en papel y, por el otro, haremos que nuestra empresa sea más sostenible.
1. Reutiliza el papel
Todos utilizamos mucho papel de aquí y de allá para apuntar cosas: un número de teléfono, una cita, un nombre… casi cualquier superficie donde podamos escribir nos vale. Por eso es una buena idea no utilizar papel nuevo para esto, sino reutilizar folios impresos, por ejemplo.
 2. Imprimir a doble cara
Un buen punto de partida debe ser que imprimamos solo aquellos documentos que forzosamente vamos a necesitar. Debemos intentar ser muy juiciosos con esto, imprimiendo lo menos posible. De cualquier modo, parece interesante que, puestos a tener que imprimir cualquier tipo de documento, lo hagamos a doble página, por delante y por detrás. Con esta medida tan elemental conseguiremos ahorrar la mitad de papel del que hubiésemos consumido imprimiendo una única cara.
3. Fomentar el uso informático
Pensando con la misma coherencia, deberemos ampliar al máximo posible el uso informático que podamos hacer en nuestra oficina. Apuntar, por ejemplo, las cosas en archivos en el ordenador en lugar de en cuadernos, evitando utilizar el formato papel para nada. Tal y como hablábamos en el apartado anterior, sería interesante limitar al máximo la impresión de cualquier documento, al punto que sólo los realmente imprescindibles sean llevados a papel. Si tenemos una reunión, podemos sacarle mucho partido a las pizarras blancas o pasando la información directamente en soporte digital a los asistentes.

4. Reciclar
Todo el papel que hemos utilizado y que ya no nos sirve puede reciclarse, ya que es una acción muy sencilla y útil y que alargará la vida de los materiales que utilizamos día a día. Puedes colocar una caja en un rincón de la oficina y depositar en ella los documentos inservibles para, una vez a la semana, acercar su contenido hasta un contenedor destinado al reciclado de papel.
5. Uso de tecnologías más sostenibles para ahorrar papel
Apoyarnos en nuevas tecnologías que fomenten el no uso de papel. Por ejemplo, la emisión de facturas a través de correo electrónico en lugar de correo tradicional. Igualmente, existen en la actualidad soluciones de telecomunicaciones como el fax por Internet que ofrecen el mismo servicio que el fax tradicional, pero no consumen papel. Este tipo de ideas innovadoras que aparecen cada vez con mayor fuerza, son buenas medidas para ser sostenibles.

Podemos asegurarte que no salvarás al mundo con esto pero en la medida en que esta acción se vaya contagiando con tus compañeros de trabajo sí iniciarás una cultura ecológica y responsable ¡Anímate!

lunes, 8 de febrero de 2016

5 tips infalibles para que tu reunión de trabajo sea productiva


Hay varios peligros en las reuniones: no hacerlas o hacer demasiadas; hacerlas muy cortas o muy largas; hablar de nada o hablar de todo. Como en casi todos los aspectos de un negocio, encontrar el equilibrio adecuado es un arte que se perfecciona con el tiempo, y las reuniones de trabajo son clave para mantener a un equipo concentrado y dirigido hacia un mismo objetivo.
Recuerda que el tiempo es valioso para nuestro negocio, y hacer una reunión también tiene un costo ¿Cómo saber si tu reunión está siendo productiva? ¿Convocas a las personas correctas? ¿Estás haciendo una buena inversión? Checa estos 5 consejos y haz que tu tiempo de trabajo sea de valor.

1. Reúne a quien lo necesita
Hay ocasiones en las que las reuniones se convierten en una excusa para socializar o para opinar sobre todos los aspectos de un negocio. Si quieres una reunión efectiva, asegúrate de convocar solamente a aquellos que realmente tienen el poder de decidir sobre los asuntos que se vayan a tratar.

2. Decide y comunica el objetivo de la reunión con suficiente antelación
Ya sea una reunión programada o de seguimiento, es bueno centrar los temas principales y saber de antemano los puntos a tratar. Haz esto de forma breve y clara. Es muy importante decir explícitamente cuál es el objetivo principal de la reunión, ya sea “elegir nuestro proveedor de contenidos digitales” o “revisar el estado de nuestros equipos de trabajo”. Esto muestra gran profesionalidad, además de respeto por el tiempo de las personas que van a llevar a cabo la reunión. Permite, además, que los asistentes preparen con tiempo información adicional si es que fuera necesario..

3. Permite que los asistentes den información de antemano
Si estamos reuniendo a las personas clave y hemos centrado los temas a tratar, ya no tendrás espectadores pasivos en tu reunión. Da la oportunidad de que los asistentes envíen por e-mail puntos adicionales que deseen tratar relacionados con el tema de la reunión o documentación clave que aporte valor. El objetivo es implicar a los asistentes días antes de que la reunión tenga lugar. De este modo no se toman decisiones precipitadas, sino que todo el mundo ha tenido oportunidad de reflexionar, aportar la información necesaria y discutir en sus equipos los puntos relevantes.


4. Mantente enfocado
Con esta preparación, las personas llegarán a la reunión muy mentalizadas y listas para cumplir objetivos. Aun así, es muy normal que durante una reunión surja la distracción y pasemos del plan de ventas al estado de nuestros equipos informáticos o a la escasa calidad de la máquina de café. No dudes en reconducir, mantener la reunión en los puntos clave y tomar notas sobre temas que pudieran solucionarse en otro contexto o futuras reuniones. Poco a poco tu equipo irá acostumbrándose a reuniones cortas y efectivas, y sentirá que son herramientas que ayudan a mejorar el trabajo, en lugar de ralentizarlo.

5. Agradece e informa
Las personas clave han estado presentes. Estaban informadas de los temas a tratar. Han aportado valor a la reunión, quizá incluso por adelantado. Es hora de cerrar la reunión agradeciendo su labor en informar y tomar decisiones y mandar un acta o e-mail en el que se concreten los puntos clave a modo resumen para mayor claridad. Es importante cerrar bien y reconocer que el objetivo de la reunión se ha cumplido, así como dejar por escrito los compromisos y decisiones adquiridos.

En resumen, las reuniones de trabajo han de tener un propósito. Éste debe ser conocido por todos los asistentes, y se debe animar la preparación de antemano. Las personas valiosas quieren estar trabajando, sacando adelante proyectos y solucionando problemas. Las personas realmente motivadas no quieren estar en una sala esperando a que otro termine de hablar sobre un tema que casi no le afecta. Organiza así tus reuniones, y verás cómo sube el entusiasmo y la productividad de tu negocio.